lunes, 26 de marzo de 2012

Atractivos culturales

1. BOZAR
Construido en 1928 por el aqruitecto y maestro del Art Nouveau, Victor Horta, es uno de los centros culturales y artísticos más importantes de Bruselas.


2. ATOMIUM
El inconfundible símbolo de Bruselas y Bélgica, es un hito en la historia de la arquitectura, debido a la complejidad de su estructura. En la actualidad, el Atomium es uno de los puntos de Bruselas que más atracción tiene para los turistasde la capital de Europa.


3. MUSEO MAGRITTE
El museo se sitúa justo en el centro de Bruselas, en la Place Royal. En sus 2.500 m2 exhibe las obras más importantes del pintor surrealista belga René Magritte.

4. MUSEO DE CIENCIAS NATURALES
Un museo con una gran cantidad de piezas interesantes, pero, sin duda, ningún visitante puede irse del museo sin ver una de las piezas estrella: los Iguanodontes de Bernissart.


5. MUSEO BELGA DEL CÓMIC
No podía faltar un museo de este tipo en la capital de Bélgica. Desde el famoso Tintín de Hergé hasta figuras menos conocidas, pero igual de interesantes se pueden observar en este centro.


6. OCÉADE
Si quieres disfrutar de la diversión del agua en Bruselas, este es tu sitio. En Océade encontrarás desde piscinas de olas y toboganes para lanzarsse a gran velocidad hasta relajantes jacuzzis, saunas y solariums.


7. MUSEO REAL DE LAS FUERZAS ARMADAS E HISTORIA MILITAR
Este museo aloja en su interior alrededor de cien mil piezas militares (uniformes, armaduras, aviones,...), haciendo de él uno de los más grandes del mundo en su género.



8. MUSEOS DE ARTE E HISTORIA
Los Museos de Arte e Historia albergan materiales y objetos de varias cilvilizaciones. Una buena ocasión para echar la vista atrás y aprender cosas sorprendentes.



9. MUSEO BELvue
Pero si lo que te interesa es conocer la compleja y a la vez interesante historia de Bélgica (la independencia, la 'Belle Époque', las dos guerras mundiales, los años dorados en la década de los 60 o la federalización del país), no tienes más que acercarte a este museo, que está situado en una antigua y lujosa residencia familiar.



10. EDIFICIO DEL AYUNTAMIENTO DE BRUSELAS (GRAND PLACE)
La sede municipal de la ciudad de Bruselas es una de las obras maestras del arte civil belga. No sólo por sus numerosas esculturas, sino también por sus perfectas proporciones o su incomparable torre coronada por el arcángel San Miguel. Todo ello, rodeado de otros preciosos edificios, hacen de la Grand-Place de Bruselas una de las plazas más bellas de las capitales europeas.



jueves, 22 de marzo de 2012

Leyenda

El Minnewater o Lago del amor, en Brujas (Brugge)
MGuatyMarrero
Para Alex
Poético como la leyenda, es fuente de inspiración para los enamorados y soñadores. Y un bellísimo espectáculo para los visitantes.
Los cisnes blancos se exiben airosos en este bello lago que se encuentra junto al Baterio de las hermanas Beguinas, en la ciudad de Brujas.
Los cisnes son propiedad de la ciudad y están marcados en el pico con una letra B, con la fecha de su nacimiento. Esto ocurre desde 1488 y según una vieja leyenda los cisnes gozan de ventajas particulares.
Se cuenta en esta vieja leyenda que los habitantes de Brujas se sublevaron y apresaron al Archiduque Maximiliano de Austria. y condenaron a muerte a su servidor Pieter Lanchals.
El Archiduque prometió satisfacer las exigencias de los habitantes, pero debido a la muerte de su fiel servidor los habitantes fueron condenados a mantener los cisnes de los canales a perpetuidad.
El nombre de Brujas proviene de una mala traducción de Brugges que significa puentes, ya que la ciudad está llena de ellos

Gastronomia

Bélgica: Un país con una personalidad tan variada como interesante

Mucho más que cerveza y chocolate

Gastronomía en Bélgica ¿¡Quién nos iba a decir que el plato más tradicional y típico de Bélgica es algo tan español como los mejillones! Estos humildes y sabrosos moluscos son habituales en las cervecerías y restaurantes belgas, y siempre se presentan acompañados de patatas fritas, formando un maridaje tan sorprendente como exquisito. Pero no sólo encontraremos mejillones en los restaurantes de Bélgica, sino también muchos otros platos característicos que se suceden en las distintas ciudades. Por ejemplo, si pasamos por Gante podremos probar el delicioso waterzoi de pescado o pollo, un guiso muy fino con verduras y abundante caldo; en Lieja, los riñones y estupendas ensaladas... Además, el marisco es habitual en las mesas belgas, siendo algunos de sus representantes las gambas y los bígaros.

La carbonade o cabonada flamenca es también de rigo, siendo en Flandes casi el plato nacional. Se trata de un estofado de carne acompañado de bacon y aderezado con azúcar moreno, para luego ser guisado con cerveza. También suele llevar patatas fritas, y es realmente uno de los guisos más deliciosos que podamos degustar. Y no podemos marcharnos de Bélgica sin probar exquisiteces como las endivias gratinadas o rellenas, las croquetas de gamas o queso, los tomates también rellenos, el conejo fermentado a la cerveza, el stoemp o puré de patatas y verduras... Los quesos también son parte importante de la gastronomía del país, y se pueden encontrar hasta ochenta variedades distintas: Passendale, Postel, Wynendale, Loo y Oud-Brugge, entre muchos otros.

Por supuesto, también tenemos que hablar de la famosísima cerveza belga, la bebida emblemática del país. La hay de tantas variedades y orígenes, que habría que dedicarle un capítulo especial sólo para ella... Una de las más consumidas es la llamada lambic, que se prepara con cebada y trigo, así como la trappist; esta última variedad se elabora en diversos monasterios, como los de Westmalle y Orval. También encontraremos marcas autóctonas de las distintas regiones, como Stella Artois, Goulden Carolus, Kwak...

Y para rematar, recordar que la repostería belga es célebre por preparaciones tan ricas como los crujientes gofres o los crêpes, pero sobre todo por sus chocolates de renombre mundial. Y es que en Bélgica hay alrededor de quinientos tipos distintos de pralinés, nombre que corresponde a los bombones que se fabrican desde hace siglos en Bélgica. Un placer para los sentidos.
La cocina de este país está completamente influenciada por la tradición gastronómica francesa, aunque en realidad se basa en sofisticados platos de elaboración sencilla, generalmente servidos en grandes porciones y con muy alta calidad.


La gastronomía belga es una cocina un tanto cuanto similar a la de Francia, aunque tiempo tiene varias recetas destacadas, como los famosos mejillones al vapor, las carbonadas flamencas, a base de carne de ternera a la brasa y condimentada con diferentes hierbas aromáticas, además de asumir la costumbre de freír verduras, comenzando con las patatas.

Debido a que las tierras belgas son tradicionalmente ricas, el país ha podido producir distintas variedades de granos y verduras que han sido incorporados a sus recetas dándole a esta gastronomía elementos de alta calidad.  Como todas las cocinas importantes, la gastronomía de Bélgica se basa en la calidad de sus productos y en la creatividad a la hora de elaborar sus platos.

Las recetas típicas de esta zona están representados por el Stoemp, un plato de patatas y zanahoria, salsa de cebolla y salchichas; la ensalada Liegeoise, las famosas carbonadas flamencas elaboradas con carne de ternera a la brasa aderezada con diferentes hierbas aromáticas como laurel y tomillo, y acompañada de cebolla, azúcar, vinagre y salsa de cerveza, además de los mejillones y la sopa cremosa de rodaballo.

Con toda la variedad posible, la cocina belga puede sorprender por su particularidad de sabores tan diversos y sofisticados, envueltos en una sencillez abundante que mantiene un cierto vaho rupestre que se remonta a la época romana que llevó los sabores salvajes a un horno.

Sin embargo, parecería que lo más importante de esta cocina radica en la confitería, con una escuela de chocolatería en la que se incorporan hasta 500 variedades de bombones, siendo el chocolate belga es negro, sin leche, el de sabor más reconocido.

Por otro lado, en lo referente a las bebidas, la estrella es la cerveza, ya que tiene la particularidad de poder ofrecer una gran variedad de sabores, donde destacan las variedades pils Stella, Primus y Maes, de fermentación baja y sabor ligeramente amargo, además de la cerveza blanca y las cervezas trapenses. De hecho, podría sorprender el saber que ningún país europeo tiene más variedad de cervezas, chocolates y quesos que Bélgica.

Bandera

La bandera de Bélgica contiene tres bandas verticales iguales de color negro, amarillo y rojo; el diseño vertical está basado en la bandera de Francia, mientras que los colores fueron tomados del escudo del Ducado de Brabante. Las proporciones inusuales de la bandera (13:15) son de origen desconocido.
La bandera fue adoptada oficialmente el 23 de enero de 1831, después de la independencia belga del Reino Unido de los Países Bajos en 1830. La misma jugó un rol importante durante la revolución y sus colores sirvieron como recordatorio de una vieja enseña con bandas horizontales usada durante una revuelta anterior en 1789, época en que los Países Bajos estaban bajo dominio austríaco.
File:Flag of Belgium.svg

Relieve

Bélgica es un país pequeño con un relieve aparentemente poco variado. Se resuelve en grandes llanuras que se extienden por todo el país. En líneas generales el relieve va ganando altitud y antigüedad a medida que nos alejamos de la costa, de noroeste a sudeste. No obstante, su uniformidad podemos distinguir cinco unidades: la llanura marítima, la campiña flamenca, las mesetas limosas, las Ardenas y el Luxemburgo belga. La llanura marítima es una estrecha franja de tierra ganada al mar gracias a pólderes como los de los Países Bajos. El litoral consiste en un largo cordón arenoso, de unos 65 kilómetros, con formaciones dunares que deja tras de sí una llanura baja, con una altitud inferior a los 5 metros sobre el nivel del mar. No obstante, casi toda la llanura se encuentra bajo el nivel del mar. En la antigüedad estaba ocupada por pantanos y landas, pero los trabajos de polderización ha permitido poner estas tierras en uso. La campiña flamenca se extiende tras la llanura marítima, hasta una línea imaginaria entre Ieper, Lovaina y Eigenblizen. Está surcada por el río Escalda. Está formada por aluviones arcilloso que raramente alcanzan los 20 metros de altitud, pero que se resuelve en una serie continua de suaves colinas. Las mesetas limosas se extienden al sur de la campiña flamenca. Se eleva ligeramente en un largo glacis que dará paso a las Ardenas. Estas mesetas se elevan entre 50 y 300 metros. Tienen un sustrato calizo que ha sido recubierto por los limos de los loes glaciares. Los ríos se encajan claramente en el terreno individualizando varias mesetas. Al nordeste se encuentra la meseta de Hesbaye, con un paisaje de colinas bajas. En el centro y sudoeste se encuentra la meseta de Hainaut y Barbante. Hacia el suroeste se extiende una meseta limosa, tras los valles del Sambre y el Mosa, que dará paso a la meseta Condrusiana, que alcanza los 200 y los 300 metros de altitud, y donde aparece, ya, el sustrato calizo que dará paso a las Ardenas. Las Ardenas son una penillanura de origen herciniano en donde predominan las rocas graníticas, pizarras, esquistos, etc. Tienen una altitud de entorno a los 650 metros. En esta región los ríos se encajan profundamente, creando grandes tajos. El Luxemburgo belga es la punta extrema de Bélgica. Es el borde de una cuenca sedimentaria dentro del macizo herciniano que ha sido recubierta por margas y calizas. Se resuelve en un relieve de cuesta de suelos mayoritariamente margosos. Así pues, el relieve belga, en líneas generales, se pude decir que se organiza en torno al macizo de las Ardenas, donde surgen los materiales más antiguos. Hacia la costa se extienden los depósitos limosos, que forman campiñas y las arenas que forman el cordón litoral, dando a todo el conjunto un aspecto de llanura, y hacia el interior se sitúa una cuenca sedimentaria recubierta de margas que se apoyan en el macizo con una inclinación de unos 15º formando un relieve de cuesta.

Historia


Bélgica lleva el nombre de los belgas, un pueblo celta cuyo territorio fue conquistado en el año 57 aC por Julio César y fue organizado por él como Gallia Belgica. En el año 15 aC, Augusto hizo Belgica Gallia (que en ese momento incluía gran parte de la actual Francia) en una provincia del Imperio Romano. En el siglo quinto, que fue invadido por los francos, y en el siglo octavo, se convirtió en parte del imperio de Carlomagno. Pero este imperio pronto se vino abajo, y en el siglo 10 surgieron varias unidades feudal que más tarde se convertiría en las provincias de Bélgica. Estos incluyen los condados de Flandes, Henao, Namur y, el ducado de Brabante, y el príncipe-obispo de Lieja. Durante los tres siglos siguientes, el comercio floreció en las ciudades de la provincia de Flandes. Amberes, Brujas, Ypres (Ypres), y Gante, en particular, llegó a ser muy próspero. En el siglo 15, la mayor parte del territorio que actualmente forma Bélgica, Holanda y Luxemburgo, antes llamada de los Países Bajos y ahora se llama los países del Benelux, cayó bajo el dominio de los duques de Borgoña, como resultado de una astuta política de matrimonios mixtos . A través del matrimonio de María de Borgoña con el archiduque Maximiliano de Austria, las mismas provincias, a continuación, conocidos colectivamente como los Países Bajos, se convirtió en parte del imperio de los Habsburgo a principios de 1500. Cuando el nieto de Maximiliano, el emperador Carlos V dividió su imperio, los Países Bajos se unió con España (1555) en tiempos de Felipe II, que se dedicó a la represión del protestantismo. Su política dio lugar a una rebelión encabezada por los protestantes.
Así comenzó una larga guerra, que, después de una tregua de 12 años (1609-21), se mezclaron con la Guerra de los Treinta Años. En virtud del Tratado de Westfalia (1648), que terminó la Guerra de los Treinta Años, la independencia fue concedida a las provincias protestantes del norte. La mitad sur se mantuvo católica romana y bajo el dominio español. En ese momento, los países del Sur bajo (el territorio ahora conocido como Bélgica) se ven envueltos en la política del poder franco-española. Bélgica fue invadida en varias ocasiones, y parte de su territorio se perdió en Francia.
Bajo la Paz de Utrecht (1713), que concluyó la Guerra de Sucesión española, Bélgica se convirtió en parte del imperio austríaco. El país fue ocupado por los franceses durante la Guerra de Sucesión de Austria (1744), pero fue restaurado a Austria por el Tratado de Aix-la-Chapelle (1748). Bélgica entró en un período de recuperación y el progreso material con María Teresa y su hijo José II. Las reformas administrativas de este último creó el descontento generalizado, sin embargo, que culminó con la Brabançonne revolución de 1789. Leopoldo II, sucesor de José II, derrotó a los belgas y volvieron a ocupar el país, pero su régimen obtuvo poco apoyo popular. En 1792, el ejército francés invadió las provincias belgas, que fueron cedidos formalmente a Francia por el Tratado de Campo Formio (1797). Este régimen francés fue derrotado por la coalición anti-napoleónica en Waterloo en 1815.
Bélgica se unió a los Países Bajos por el Congreso de Viena en 1815. Esta acción provocó el descontento generalizado, que culminó en una serie de levantamientos. Los holandeses se vieron obligados a retirarse, y el 4 de octubre de 1830, Bélgica se declaró independiente por un gobierno provisional. Los poderes del Congreso de Viena se reunieron de nuevo en Londres en junio de 1831 y aceptó la separación de Bélgica y los Países Bajos. Sin embargo, Guillermo I, rey de los Países Bajos Unidos, se negó a reconocer la validez de esta acción. El 2 de agosto de 1831, invadió Bélgica, pero la fuerza holandés fue rechazado por el ejército francés. En 1839, se vio obligado a aceptar el Tratado de los artículos XXIV, por el cual la independencia de Bélgica fue reconocido formalmente. Las potencias europeas garantizan el estado de Bélgica como "un Estado independiente y perpetuamente neutral."
En 1831, el Parlamento belga había elegido príncipe Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha como gobernante del nuevo reino, que ya estaba en el proceso de industrialización. En 1865, Leopoldo I fue sucedido por Leopoldo II (r.1865-1909), que financió la exploración y asentamiento en la cuenca del río Congo de África, sentando así las bases del imperio colonial de Bélgica. Sobrino de Leopoldo, Alberto I, llegó al trono en 1909. Al estallar la Primera Guerra Mundial, las tropas alemanas invadieron Bélgica (4 de agosto de 1914). El ejército belga ofreció una feroz resistencia, pero a finales de noviembre de 1914, las únicas ciudades belgas no ocupada por los alemanes se Nieuport (Nieuwpoort), Furnes (Veurne), e Ypres. Bélgica, en el lado de los aliados, continuó la lucha para liberar el reino. Ypres, en particular, fue el escenario de intensos combates: casi 100.000 hombres perdieron la vida en una batalla cerca de allí en abril y mayo de 1915 (durante el cual los alemanes utilizaron gas cloro), y por lo menos 300.000 soldados aliados perdieron la vida en esta región durante una ofensiva que duró desde finales de julio a mediados de noviembre de 1917.
En virtud del Tratado de Versalles (1919), Alemania cedió a Bélgica los distritos de habla alemana de Eupen, Malmedy, San Vith y Moresnet. El país tuvo una recuperación notable de la guerra, y en 1923, las industrias manufactureras fueron casi a la normalidad. Después de una acalorada controversia con Alemania sobre los pagos de reparaciones, Bélgica se unió a Francia en la ocupación del Ruhr en 1923. En 1934, Leopoldo III sucedió a Albert.
Bélgica fue atacada de nuevo el 10 de mayo de 1940, cuando, sin previo aviso, la fuerza aérea alemana bombardeó aeropuertos belgas, estaciones de ferrocarril y centros de comunicaciones, y el territorio de Bélgica fue invadida. Amberes cayó el 18 de mayo y Namur el 23 de mayo. A finales del mes, las fuerzas británicas, francesas y belgas quedaron atrapados en el noroeste de Bélgica. El rey Leopoldo III se rindió incondicionalmente el 28 de mayo y fue hecho prisionero de guerra. El gobierno belga en el exilio, en Londres, continuó la guerra en el lado de los aliados. Con la liberación del país de los alemanes por los aliados y el metro belga bien organizado, el gobierno belga volvió a Bruselas en septiembre de 1944. Durante el desembarco aliado en Normandía, el rey Leopoldo III habían sido deportados a Alemania. En su ausencia, su hermano, el príncipe Carlos fue designado por el Parlamento como regente del reino.
El país estaba mejor económicamente después de la Segunda Guerra Mundial que después de la Primera Guerra Mundial Sin embargo, la tensa situación política resultante de la división que se había desarrollado durante los años de guerra entre Leopoldo III y el gobierno en el exilio en Londres, que había repudiado la rendición del rey. Después de su liberación por el Ejército de los EE.UU. séptimo, el rey optó por residir en Suiza. El 12 de marzo de 1950, el 57,7% del electorado belga se manifestó a favor de permitir a Leopoldo III a regresar como soberano. Las elecciones generales del 04 de junio 1950 dieron la mayoría absoluta para el Partido Social Cristiano, que favoreció a su regreso, y el 22 de julio de 1950, Leopold volvió del exilio. Pero los socialistas y los liberales siguieron oponiéndose a la reanudación de las prerrogativas reales, y se produjo huelgas, disturbios y manifestaciones. El 1 de agosto de 1950, Leopold acuerdo a abdicar, y el 17 de julio de 1951, un día después de Leopold en realidad renunció a su trono, su hijo Balduino I fue formalmente proclamado rey.
En 1960, el Congo Belga (actual República Democrática del Congo), un vestigio importante del imperio colonial de Bélgica, se convirtió en independiente. El evento fue seguido de dos años de brutal guerra civil, con la participación de mercenarios procedentes de Bélgica y otros países. Otro territorio belga en África, Ruanda-Urundi, se independizó como los dos estados de Ruanda y Burundi en 1962.
Bélgica fue trasladado en un Estado federal en julio de 1993. El país está dividido en tres regiones (Flandes, Valonia y Bruselas) y tres comunidades lingüísticas (flamenca, francesa y alemana). Los electores eligen directamente a los miembros de los parlamentos regionales. La rama de habla francesa del Partido Socialista domina Valonia, mientras que la facción de habla holandesa del Partido Demócrata Cristiano Flandes gobierna. Como participante en el Plan Marshall, miembro de la OTAN, y un líder en el movimiento de la integración europea, Bélgica compartida plenamente en la prosperidad europea de las tres primeras décadas de la posguerra. Los conflictos políticos internos durante este período se centró en la distribución desigual de la riqueza y el poder entre flamencos y valones. Los flamencos en general, sostuvo que no se les dio la igualdad de oportunidades con los valones en el gobierno y los negocios y que el holandés se consideran inferiores a los franceses. Los valones, a su vez, se quejó de su situación de minoría y el abandono económico de su región y temor a ser superados en número por la creciente población flamenca. En respuesta a estos conflictos, y después de una serie de crisis de gabinete, una constitución revisada, aprobada en 1970 creó el marco para la plena autonomía regional en las esferas económica y cultural. En julio de 1974, la legislación prevé la concesión de autonomía a Flandes, Valonia y Bruselas, con el voto de dos tercios en el Parlamento. Sin embargo, el consenso necesario no se pudo realizar. En 1977, una social cristiana-socialista de la coalición propone la creación de una administración federal que representan las tres regiones, pero no pudo obtener la aprobación parlamentaria de la propuesta. En 1980, sin embargo, después de varios actos de violencia como resultado de la disputa, el Parlamento permitió el establecimiento de las etapas del ejecutivo regional y los órganos legislativos de Flandes y Valonia, con el control administrativo de los asuntos culturales, de salud pública, carreteras y proyectos urbanos.
Conflictos laborales y la violencia política han entrado en erupción en los últimos años. En 1982, como resultado de una recesión industrial, agravada por el aumento de los precios del petróleo y los costos de servicio de la deuda, el gobierno impuso un programa de austeridad, una intensificación del programa de austeridad, anunciado en mayo de 1986, dirigido a reducir el gasto del sector público, limitación de los salarios, y simplificar el sistema tributario. Vigorosas protestas sindicales han llevado a cabo para protestar por la congelación de los salarios y los recortes en los pagos de seguridad social. Bélgica tiene una de las mayores deudas nacionales en Europa Occidental. Desde 1995, sin embargo, los sindicatos han estado de acuerdo con una congelación salarial para recuperar la rentabilidad y mejorar el desempeño del mercado laboral.
Un motín en mayo de 1985, en un partido de fútbol entre clubes de Inglés e Italiano, causó la muerte de 39 espectadores y precipitó una crisis política. La coalición de gobierno se derrumbó por las acusaciones de ineficiencia policial, y las elecciones generales volvió Social Cristiana, la Alianza Liberal al poder en noviembre de 1985. Esto a su vez acelera los ataques terroristas en lugares públicos, así como las instalaciones de la OTAN, la responsabilidad de lo que fue reclamado por una extrema izquierda del grupo, Cellules Communistes Combattantes (CCC). La seguridad se ha reforzado en 1986. Las disputas lingüísticas entre las secciones francesa y holandesa han continuado a punto de estallar. Los partidos extremistas han tratado de capitalizar el sentimiento antiimmigrant entre la población general. El Bloque Flamenco es el tercero más grande de Flandes y defiende abiertamente un Flandes independiente con el fin de deshacerse de los francófonos y extranjeros.
El desempeño económico fue muy elevado desde 1996, con tasas de crecimiento promedio cercano al 3%, sin embargo, con la recesión económica mundial de principios del siglo 21, las tasas de crecimiento de Bélgica han bajado. A partir de 2002 Bélgica tenía un presupuesto equilibrado. Bélgica se unió a la unión económica y monetaria europea en enero de 1999 sin problemas. El desempleo real es de alrededor de 11% a partir de 2002, pero está más cerca de un 20% si los ancianos a los desempleados y las personas en especial los programas patrocinados por el gobierno están incluidos.
Las elecciones parlamentarias se celebraron el 18 de mayo de 2003, y los liberales y demócratas flamencos (VLD) terminó primero en las elecciones de flamenco, de derrotar a los socialistas y demócrata-cristianos, y el Vlaams Blok de extrema derecha. En Valonia, los socialistas llegó en primer lugar. En ambas elecciones, los verdes sufrieron. El primer ministro Guy Verhofstadt, en el cargo desde 1999, se espera que formen una coalición de centro-izquierda de los liberales y los socialistas después de las elecciones de mayo. Bajo el liderazgo del primer ministro Verhofstadt, Bélgica en 2003 se había legalizado la eutanasia y el uso de la marihuana, y había aprobado los matrimonios homosexuales.
Bajo la "jurisdicción universal" de Bélgica la ley, promulgada en 1993, los tribunales belgas tienen competencia para juzgar casos de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, incluso si los crímenes no se cometieron en Bélgica y no involucrar a los ciudadanos belgas. Enmiendas a la ley en abril de 2003 hizo más difícil llevar un caso en el que ni la víctima, el demandante, o el acusado son belgas. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, y el ex presidente de EE.UU. George HW Bush fueron acusados ​​de crímenes de guerra bajo la ley, en relación con las masacres de Sabra y Shatila 1982 en el Líbano y el bombardeo de un refugio de civiles en la Guerra del Golfo de 1991, respectivamente.

Hidrografia


Bélgica es un país surcado por múltiples ríos y canales. A pesar de su pequeño tamaño tiene más de 1.600 km de vías fluviales navegables. Son ríos caudalosos y regulares, que debido a la llanura predominante adoptan un trazado meandriforme, salvo en el macizo de las Ardenas, donde se encajan en el terreno. Los ríos belgas están conectados entre sí por numeroso canales, de tal manera que las principales ciudades están conectadas por vías fluviales.
Dos son los ríos principales que atraviesan Bélgica, el Escalda (Scheldt) y el Mosa. Ambos nacen en Francia, son navegables a su paso por Bélgica y desembocan en los PaísesBajos. Ningún río importante desemboca en la costa belga.
El río Escalda nace en Gouy (Aisne, Francia) y tiene 430 km de largo. Es el río principal de Flandes. Es navegable hasta Cambrai; y atraviesa Tournai, Gante y Amberes, en Bélgica. Tiene poco desnivel, es un río lento, por lo que las mareas se dejan sentir hasta a 160 km de su desembocadura. Desemboca en un amplio estuario al poco de dejar Bélgica. Sus principales afluentes son los ríos Lys, Dender y la cuenca del Dyle-Senne.
El río Lys nace en Lisbourg (Francia), a tan sólo 114 m sobre el nivel del mar. Tiene 195 km de longitud. Desemboca en el Escalda en la ciudad de Gante. Es navegable en la mayor parte de su recorrido. Las principales ciudades belgas por las que pasa son Kortrijk y Gante.
El río Dendre es totalmente belga. Nace en las inmediaciones de la ciudad de Ath, tras la confluencia de dos afluentes, el Dendre Oriental, de 39 km, el Dendre Occidental, de 22 km de largo. Pasa por la ciudades de Geraardsbergen, Ninove, Denderleeuw y Aalst, y desemboca en el Escalda en la ciudad de Dendermonde. Es navegable en la mayor parte de su recorrido.
El río Dyle nace en Fancia, muy cerca de la frontera belga. Tiene, tan sólo, 86 km de longitud, la mayoría de ellos navegables. Riega la Bélgica central. Su afluente principal es el Senne, con el que forma una cuenca hidrográfica que abarca todo el centro del país. El río Senne es totalmente belga. Nace en Soignies y tiene unos 103 km de longitud, debido a su carácter marcadamente meandriforme. Es navegable en la mayor parte de su recorrido. Este es el río de Bruselas.
El río Mosa nace en Francia y desemboca en el mar del Norte, formando un delta común con el Rin. Es el río de Valonia. Tiene unos 950 kilómetros de largo. Es un río lento y meandriforme muy caudaloso, que permite la navegación de barcazas de hasta 2000 toneladas. Está canalizado en la mayor parte de su recorrido. Sus principales afluentes belgas son: Sambre, Semois y Ourthe.
El río Sambre nace cerca de Le Nouvion-en-Thiérache (Francia), a tan sólo 200 m sobre el nivel del mar. Recorre 180 km antes de desembocar en el Mosa en Namur (Bélgica). Las principales ciudades por las que pasa son Maubeuge, Charleroi y Namur. Es navegable en la mayor parte de su recorrido.
El río Semois nace cerca de la ciudad de Arlon (Bélgica), y atraviesa todo el sur del país. Desemboca en el Mosa tras pasar la frontera con Francia. Tiene una longitud de 210 km debido a su carácter meandriforme.
El río Ourthe es un río íntegramente belga. Nace cerca de Engreux por la confluencia del Ourthe oriental y el Ourthe occidental, y tiene 165 km de longitud. Desemboca en el Mosa en la ciudad de Lieja. Es navegable en buena parte de su recorrido.
Existen multitud de ríos más, todos mucho más cortos, y que drenan con eficacia todo el país.
En Bélgica apenas existen lagos. Sólo las zonas pantanosas polderizadas de la costa tienen características lacustres, pero son de escasa importancia. No obstante, los ríos, en ciertas zonas se ensanchan y se empantanan, formando lagos.